Comprar coche eléctrico en 2020, ¿es una buena opción o no?

Cada día se tiene más conciencia de la necesidad de optar por medios de transporte ecológicos, por lo que cada vez es más común ver a gente que opta por la bicicleta, el patinete eléctrico o el metro como opción más limpia que el coche tradicional para desplazarse.  Sin embargo, una alternativa a los vehículos tradicionales es el coche eléctrico. Entonces comprar coche eléctrico en 2020, ¿es una buena opción o no?

Existen muchas razones por la que la compra de un coche eléctrico es una buena opción en 2020.  Ya sea por razones ambientales, por los menores costes de combustible,  o por ventajas fiscales, hay motivos convincentes para optar por un vehículo eléctrico como próxima compra.

El coche eléctrico va ganando terreno  en el mercado automovilístico español. En esta entrada te vamos a dar 6 razones clave que convierten  al coche eléctrico en una opción a tener en cuenta.

1. Comprar un coche eléctrico permite un consumo reducido o nulo de combustible

Los viajes a la estación de servicio para llenar el deposito de combustible será cosa del pasado. Evitarás  tener que enfrentarte a los precios fluctuantes de la gasolina  cuando vayas a  llenar el depósito.

Los coches eléctricos también resultan más eficientes que los tradicionales ya que necesita menos energía para realizar el mismo esfuerzo. Esto se traduce en un menor consumo.

Además se pueden reducir los costos a la hora de cargar tu vehículo instalando en tu vivienda un punto de carga. En el día a día se traduce en un ahorro de tiempo y dinero ya que no tienes que desviarte para repostar, lo haces en casa. Hay que recalcar que un coche eléctrico gasta tan sólo un euro cada 100 km mientras que un coche tradicional ronda los 7 euros cada 100 km.

Además, los vehículos eléctricos te permiten ser independiente de la energía a través de electricidad renovable y se puede cargar durante la noche en el garaje.

2. Ayuda al medio ambiente

Las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos tradicionales tienen un impacto muy negativo para el medio ambiente. Contribuyen a aumentar los gases de efecto invernadero en la atmósfera acelerando el cambio climático. Los vehículos eléctricos tiene la ventaja de emplear energía eléctrica, es decir, no emiten gases contaminantes,  por lo que es una ventaja a tener en cuenta si lo que te preocupa es reducir el daño medioambiental.

La energía necesaria para alimentar las baterías de los coches eléctricos puede proceder de fuentes renovables como la energía eólica, hidroeléctrica y solar, mientras que la gasolina solo se puede producir a través de procesos perniciosos tanto para el medio ambiente como para la salud humana.

Además los vehículos eléctricos están diseñados para ser más ecológicos que los modelos tradicionales ya que su batería suele ser reciclaje. Por lo tanto, al elegir un automóvil eléctrico se puede reducir la contaminación y ayudar a preservar el medio ambiente.

3. Mejor experiencia de conducción

Los vehículos tradicionales no sólo producen contaminación ambiental. También producen contaminación acústica. Sin embargo, los coche eléctricos al carecer de elementos de fricción,  emiten muy poco ruido. Esto unido a que carecen de caja de marcha,  representa una mejor experiencia de conducción, más relajada y suave.

La eliminación de la caja de marchas se traduce además en un mayor espacio que en los coches tradicionales. Estos coches pueden ser más pequeños, lo que permite más facilidades para aparcar en la ciudad, pero son mucho más espaciosos por dentro.

4. Comprar un vehículo eléctrico tiene ventajas fiscales

Además de consumir energía limpia existen una serie de facilidades que pueden ser un punto determinante a la hora de decidirte en comprar un coche eléctrico en 2020. Y es que comprar un coche eléctrico supone pagar menos impuestos ya que las instituciones estatales tratan de impulsar este modelo frente a los vehículos tradicionales.

Por un lado nos encontramos con un importante ahorro en el momento de la compra del vehículo ya que éstos están exentos de pagar el Impuesto de Matriculación. Este impuesto se calcula dependiendo de las emisiones de CO2 del vehículo y solo se aplica a los vehículos convencionales ya que el coche eléctrico produce 0 emisiones.

El  Impuesto de Circulación Municipal o Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, aunque se aplica a los coches eléctricos, en algunas ciudades se ve reducido en éstos vehículos para favorecer las energías limpias.

Además, grandes ciudades como Madrid o Barcelona favorecen el uso de coches eléctricos aplicándoles bonificaciones en el impuesto de circulación así como aparcamiento gratuito en zonas limitadas o de prioridad residencial. Cada vez más municipios se están uniendo a estas medidas beneficiando a los vehículos eléctricos.

Por motivo a la alta contaminación, mucha ciudades también restringen la circulación  de los vehículos en ciertas áreas. Sin embargo, estas limitaciones no afectan a los vehículos eléctricos. También se les permite el acceso a carriles especiales Bus/VAO mejorando la circulación, suponiendo un ahorro de tiempo y mayor comodidad de conducción en grandes ciudades.

Movilidad eléctrica

Las estaciones de carga para coches eléctricos están siendo cada vez más habituales en las ciudades.

5. Ahorro en averías y mantenimiento

Si se invierte en un coche eléctrico, las probabilidades de roturas y mantenimiento se reducen respecto a los coches tradicionales. Estos vehículos tienen menos piezas móviles y sus motores disponen de menos elementos susceptibles al deterioro.

Como resultado, la frecuencia de visitas al taller se van a reducir en comparación con los motores de los coches tradicionales que necesitan de bujías, aceites o sistema de refrigeración que pueden dar numerosos fallos.

6. Facilidades de financiación

Los coches eléctricos suelen tener un precio más elevado que los vehículos tradicionales. Sin embargo, gozan de mejores condiciones de financiación. Desde las ayudas estatales hasta los propios fabricantes de los automóviles ofrecen ventajas que aseguran la compra a un precio más competitivo.

Estas iniciativas incentivan la compra de este tipo de vehículos y favorecen a que los coches eléctricos lleguen a todos los mercados a un precio asequible.

Entonces, comprar coche eléctrico en 2020, ¿sí o no?

La respuesta es un rotundo sí. Comprar un coche eléctrico en 2020 es una buena opción ya que actualmente podemos encontrar un buen número de modelos. Es verdad que existen varios puntos negativos que pueden no convencer a parte de la población  para comprar este tipo de vehículos. Algunos motivos son  el precio elevado, la menor autonomía o la escasez de puntos de carga.

Sin embargo, estos inconvenientes se ven solventadas poco a poco a medida que se va implantando la nueva tecnología en el mercado y  gracias a  ayudas e incentivos  tanto de parte de entidades públicas como de los propios fabricantes.

Y es que el coche eléctrico es el coche del futuro, un medio de transporte más limpio, que respeta el medio ambiente y con el que puedes a llegar a ser autosuficiente de energía, por lo que se convierte en una gran inversión a tener en cuenta.

Si te interesa el tema, también te puede ser útil saber más sobre la legislación para patinetes eléctricos.

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