Google Glass y sus debilidades, a la venta a partir de hoy

La avalancha de “wearables” que está por venir no ha hecho más que empezar. Indiscutiblemente el que más ha dado que hablar ha sido las Google Glass, que se ponen a la venta a partir de hoy 15 de abril con algunas luces y sombras debido a sus debilidades.

Distribución escasa y con limitaciones

Google comercializará su wearable más codiciado a partir de hoy martes 15 de abril, exclusivamente para los residentes de Estados Unidos que hayan superado los 18 años de edad y tengan una dirección de envío válida dentro del país.

Las unidades serán limitadas y aunque no se conoce la cifra exacta de gafas conectadas que estará disponible, es probable que se agoten rápidamente y duren un solo día. Su precio de salida será de 1.500 dolares más impuestos, un precio bastante elevado teniendo en cuenta que no posee ninguna utilidad innovadora y que tendrán que pasar meses o incluso años de desarrollo hasta que sea un producto totalmente “pulido”.

Respecto a las limitaciones geográficas de comercialización, Google ha admitido que no está preparado para ofrecerlo en el resto de paises, aunque previsiblemente la venta masiva de Google Glass llegue en las próximas navidades.

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Debilidades técnicas de Google Glass

A pesar de salir hoy a la venta, Google Glass ha estado disponible para desarrolladores durante muchos meses y miles de usuarios las han probado en ferias y exposiciones. De este periodo los usuarios han sacado varias debilidades técnicas que Google debería resolver con la mayor brevedad posible:

  • Escasa duración de la batería: Un problema ya conocido por todos nosotros y que sufrimos diariamente en muchos de nuestros gadgets. Se estima que la autonomía de Google Glass oscila entre 3,5 y 5 horas, cantidad muy escasa si nuestra intención es hacer un uso intensivo de ellas. El problema se acrecentará cuando las apps de desarrolladores crezcan como setas y estas consuman más recursos que la media.
  • Visibilidad de la pantalla en condiciones de mucha luz: El visor está poco aislado de la luz ambiental y si nos encontramos en un lugar donde hay mucha luz la pantalla no se ve correctamente.
  • Estructura no plegable, peso y tamaño: Las gafas (que de gafas tienen poco) no tienen la posibilidad de plegarse como unas gafas tradicionales, lo que dificulta guardarlas con comodidad y aumenta el riesgo sufrir roturas. Por otro lado sus dimensiones y peso las hacen más incómodas de lo que Google nos ha querido vender desde el principio.
  • Falta de aplicaciones relevantes: Con ellas podemos orientarnos, realizar llamadas, grabar y tomar fotografías… pero realmente no hay nada en ellas que se nos antoje imprescindible, y muchos usuarios se quejan de ello debido a su elevado precio. Probablemente esto se solucione cuando se extiendan a nivel internacional y los desarrolladores cumplan su papel.
  • Existen otros problemas que para mí, están probablemente influenciados por la persona que las esté usando como son los dolores de cabeza y fatiga o los problemas de reconocimiento de voz.

Algunos bromean y advierten que para usar Google Glass será necesario llevar encima un teléfono, un sombrero, un cargador solar sobre el sombrero y si no ves de cerca… tus gafas habituales debajo.

El tiempo dirá como Google soluciona esta papeleta y si Google Glass se convierte en un gadget tan imprescindible como nuestros smartphones lo son hoy en día.

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