¿Nos vamos a quedar ciegos por la luz azul de las pantallas?

Las novedades que te traemos hoy no son demasiado esperanzadoras. Es posiblemente una de las noticias que no te gustaría leer un lunes (y menos si además coincide con tu vuelta de vacaciones), pero los datos extraídos de un reciente estudio sobre la luz azul de las pantallas y su incidencia en nuestra visión son cuanto menos interesantes y aportan nuevos datos que nos interesará conocer.

Hasta ahora, ya sabíamos que el tipo de luz que arrojan las diferentes pantallas a las que estamos expuestos a lo largo del día (smartphone, ordenadores, etc.) no son del todo benignas. Sabíamos que puede alterar nuestro descanso y provocar, entre otros, insomnio o problemas de sueño derivados, sin embargo, lo que hasta ahora no sabíamos (o no queríamos ver, nunca mejor dicho), es que también puede acelerar la ceguera.

¿Qué incidencia tiene la luz azul de las pantallas sobre nuestra visión?

Según el estudio publicado por la revista Scientific Reports, la luz azul de las pantallas aumenta la posibilidad de que ciertas células oculares se vuelvan tóxicas, cayendo en un proceso degenerativo macular que, si bien hasta ahora estaba asociado a la edad, podría afectar en mayor medida a la población y acelerar el proceso de ceguera.

La cuestión es que, nuestro ojo, de manera natural, no puede bloquear esta luz azul, lo que hace que llegue hasta la retina provocando daños irreversibles. Cuando las células fotorreceptoras son destruidas por la degeneración macular, sin posibilidad de repararse, nuestro ojo va perdiendo visión, lo que nos puede conducir a la ceguera.

luz azul de las pantallas

Iristech nos muestra esta interesante infografía

¿Cómo podemos evitar quedarnos ciegos por una sobreexposición a las pantallas?

Dicen que mal de muchos, consuelo de tontos. Lo cierto es que esta generación está totalmente expuesta a las pantallas y pasamos la mayor parte del tiempo frente a un smartphone o un ordenador por lo que, si esto finalmente sucede, estaremos condenando a las futuras generaciones de la tercera edad a una oleada de ceguera. Sin embargo, algo se puede hacer, o eso queremos pensar.

Por ejemplo, los smartphones ya incluyen un filtro de luz azul incluso hay gafas específicas para filtrar este tipo de luz, aunque evidentemente no es suficiente, al menos no como medida definitiva. Intentemos, en lo posible, darle un descanso a la vista y alejarnos de estas fuentes de luz azul siempre que podamos (si la nomofobia nos lo permite), además de ayudarnos de este tipo de filtros y tratar de cuidar nuestra visión acudiendo a revisiones periódicas si creemos que estamos entre los grupos de riesgo con más propensión a sufrir este tipo de degeneración macular.

Vía | Nature

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